sed de tu boca
[Verso I] Tu piel se guarda cosas que no cuenta, morena bajo el pelo desatado; la noche baja lento por tu lado y yo la miro arder, como quien espera. La calle sigue ahí, medio dormida, un taxi cruza el agua de la esquina; vos inclinás la cara y se ilumina la parte más secreta de tu vida. [Pre-estribillo] Y yo, que vine haciéndome el tranquilo, que dije tantas veces «ya fue, basta», te miro y se me cae toda la máscara, me queda el corazón colgando de un hilo. [Estribillo] Tengo sed de la sombra de tu nuca, de ese calor que apenas se demora, de esa manera tuya que me educa a desearte un poco más ahora. Sed de besar la noche que te toca, de arder despacio, sin decir la hora, de ser la sed que en otra sed aflora y hallar mi sed saciada por tu boca. [Verso II] Afuera el mundo insiste con su ruido, la luz del kiosco parte la vereda; adentro solamente el aire queda rozando lo que nunca nos dijimos. Vos te acomodás el pelo y, de repente, la nuca queda abierta a la penumbra; hay algo en esa pie...