mord3lón
Todo baja la velocidad cuando te acercás, como si el aire supiera que no tiene que estorbar. Luces suaves, sin ciudad, solo vos y el pulso en par, y el mundo queda afuera como un ruido que se va. En cámara lenta voy, tu cuesho pide mi voz, labios sobre piel y ocaso, se detiene el mundo. Y no hay nada más que esto, ni futuro ni después, como el tiempo suspendido respirándote otra vez. Sos mi pausa en el desierto, mi lugar para caer, todo lo que vale ahora es tu piel contra mi sed. Me absorbés, sin explicar, como duda del lugar donde el día se hace mínimo y me empiezo a olvidar. De quién fui, de qué vendrá, de la lógica y la ley, solo existe este segundo que no quiere envejecer. En cámara lenta voy, tu cuesho pide mi voz, labios sobre piel y ocaso, se detiene el mundo. Y no hay nada más que esto, ni futuro ni después, como el tiempo suspendido respirándote otra vez. Sos mi pausa en el desierto, mi lugar para caer, todo lo que vale ahora es tu piel contra mi sed. Si todo acaba —que acabe ...