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Querida

Querida, acaso un dios indiferente trazó tu nombre al borde de mi suerte; y fueron los azares y la muerte la lenta geometría del presente. Tal vez ya te soñaba mi memoria antes de verte entrar en mi destino; tal vez cada demora del camino fue un modo de acercarme a nuestra historia. Y cuando estás, el mundo se hace breve: tu piel, la noche; mi deseo, el río. Todo lo que arde aprende de la nieve, todo lo que era mío ya es más mío.

Dulce vacío

**[Intro]** Amada, pensá que si mañana no estoy no le preguntes al viento dónde voy. Capaz me fui detrás de mí, buscando al que perdí antes de llegar aquí. **[Verso 1]** Amada, pensá que me hago humo, que cruzo la ciudad sin hacer ruido, que dejo mi apellido en el camino y todo lo que fui queda en desuso. Amada, pensá que voy liviano, con una luna rota entre las manos, buscando algún lugar menos humano donde aprender a estar sin encontrarnos. Y allá voy, subiendo donde nadie me esperó, cayendo para arriba, sin saber quién soy. Y allá voy, besando el borde de este precipicio, si pierdo todo acá tal vez sea el inicio. **[Estribillo]** Lejos, lejos, donde no me alcance el ruido, voy trepando el dulce vacío con tu voz pegada al pecho. Lejos, lejos, aunque parezca que me he ido, hay un hilo entre los dos que no se corta con olvido. Dulce vacío, dulce vacío, caigo y sigo vivo, caigo y sigo vivo. **[Verso 2]** Amada, pensá que no hay remedio, que todo lo que intento queda en medio, que busco ...

cien vueltas

Anoche soñé que la ciudad se quedaba sin ruido, los edificios dormidos, y una luz bajaba hasta mí. No sé qué fue, pero desperté sonriendo, como si allá adentro alguien supiera por dónde salir. Necesito una señal, aunque venga mal escrita, un semáforo en verde, una ventana encendida. Que se apaguen los mensajes, que no suene el celular, quiero quedarme en silencio hasta dejar de escapar. Tengo un cable en el pecho, corriente por la garganta, mil pensamientos corriendo por una avenida cerrada. No quiero arreglarme esta noche, ni saber por qué me pasa, quiero mirar este incendio sin correr cuando me alcanza. Vos sabés cómo soy, doy cien vueltas dentro de mí, cuando estabas por llegar yo ya me había ido de ahí. Escuché esa voz que me acusa de todo lo que fui, pero ahora habla sola, ya no decide por mí. Anoche soñé que Dios fumaba en la terraza, mirando luces de casas como quien mira el mar. Me vio llegar, con las zapatillas mojadas, me dijo sin decir nada: “no tenés que demostrar”. Y lloré...

sufrir es lindo

Sufrir es lindo, decía una voz tras el cristal; Dios soñaba que vivía, yo soñaba ser mortal. Fui la sombra de un ausente, fui su nombre y su perfil; cada espejo, indiferente, me juraba no existir. Estribillo Sufrir es lindo, qué verso, qué consuelo para un gil: este mundo es el reverso de otro mundo sin confín. El ayer sigue ocurriendo, el mañana ya murió; cada herida va escribiendo lo que nunca sucedió. Te busqué por los zaguanes de un eterno arrabal; eras todos mis desmanes esperándome al final. Estribillo Sufrir es lindo, qué verso, qué chamuyo del tahúr: cada paso en el universo siempre vuelve hacia el Sur. No hubo mano ni cuchillo, ni traición ni redención; fue la eternidad, compadre, practicando el corazón. Sufrir es lindo, decía la voz que escuché al morir; era yo, que todavía no empezaba a existir.

el pute

A la gente le gusta vivir otras vidas, meterse en las camas, contar las heridas, inventar qué te gusta, con quién te acostaste, a quién le diste el alma, a quién se la negaste. Rumores, chismes, habladurías, moscas dando vueltas sobre tus días. Cada boca fabrica una versión y después la repite como una oración. Estribillo Les gusta el pute, les gusta mirar, armar una novela para no pensar. Tienen sed de vivir, tienen hambre también, y se comen tus horas para sentirse alguien. Les gustan las leyendas, las vidas secretas, los besos prohibidos, las puertas abiertas, las trampas ajenas como si fueran propias, el barro del otro les llena la boca. Preguntan quién vino, quién se fue primero, quién durmió en tu casa, quién pidió dinero, qué dijiste borracho, por qué te callaste, por qué sonreíste, por qué regresaste. Estribillo Les gusta el pute, les gusta mirar, armar una novela para no pensar. Tienen sed de vivir, tienen hambre también, y se comen tus horas para sentirse alguien. No soportan...

nieve

Cae la nieve y se enfría la nariz, un beso tibio, un café, un cigarrillo, la madrugada se parece tanto a mí: humo en los ojos, corazón en los bolsillos. Sombras quietas en un rincón sin luz, perros en la calle ladrándole al frío, tu respiración dibujando una cruz sobre el vidrio empañado del olvido. Cae la nieve, cae despacio, como cae lo que no vuelve más, vos te dormís entre mis brazos y yo no sé si te puedo alcanzar. Cae la nieve sobre el techo, sobre el miedo de quedarnos solos, un poco de amor contra el invierno, un poco de calor para nosotros. La radio suena desde otra habitación, una canción que nadie escucha completa, la noche guarda debajo del colchón todas las cosas que tu boca no confiesa. Tu ropa cuelga detrás de la humedad, mi mano busca tu cintura entre las mantas, afuera el mundo se podría congelar, pero tu cuerpo todavía me hace falta. Cae la nieve, cae despacio, como cae lo que no vuelve más, vos te dormís entre mis brazos y yo no sé si te puedo alcanzar. Cae la nieve ...

equilibrio

La verdad fue sostenernos cuando todo iba a caer, vos tirando para un lado, yo aprendiendo a no ceder. Nos quisimos en el borde, sin saber cómo volver; cada abrazo fue una cuerda, cada beso, un desnivel. Yo buscaba el equilibrio con tu pulso contra el mío, pero amar también es eso: dar un paso hacia el vacío. Equilibrio, equilibrio, ni tan cerca ni tan lejos, vos cuidando tus heridas, yo peleando con mis miedos. Equilibrio, equilibrio, qué difícil mantenerse cuando el cuerpo pide todo y la vida pide suerte. Vos querías ser de piedra, yo quería comprender; pero nadie queda ileso cuando aprende a depender. Nos medíamos las fuerzas como antes de perder, vos fingiendo que podías, yo fingiendo no doler. Y al final no hubo culpables, ni inocentes que salvar; solo dos desordenados aprendiendo a respirar. Equilibrio, equilibrio, ni rendirse ni quedarse, vos soltando lo que pesa, yo tratando de soltarme. Equilibrio, equilibrio, no es la calma ni el control; es bailar sobre la herida sin caer en...