siestar
Bajá un cambio, dejá que el día se haga a un lado, la calle sigue igual de loca sin nosotros dos. Apagá todo, que el mundo espere un rato, si total nadie nos reclama este pequeño sol. Y yo me tiro acá, en el hueco tibio de tu espalda, como quien llega a su lugar. Dormir al sol, con la persiana a medio cerrar el ruido queda allá lejos sin poder entrar. Quedarnos así, sin tener nada que explicar, y en tu piel que huele a tarde respirar. Tu risa suelta, mate lavado en la mesita, una radio que murmura pero no molesta. Y en ese clima de domingo que no apura, me acerco despacito y te beso la cintura. Y yo me quedo acá, con tu panza haciendo de almohada, como si todo estuviera en paz. Dormir al sol, dejando el tiempo resbalar, que el quilombo de ashá afuera no nos venga a buscar. Quedarnos así, medio dormidos, medio en vos, y en tu ombligo hacer un nido de calor.