Entradas

gastado

**Verso I** Tu cepillo sigue intacto, como un testigo comprado. Yo barro restos del pacto que firmó el enamorado. Nos desgastamos de frente, sin una guerra siquiera. Tu indiferencia fue urgente; mi cobardía, sincera. **Preestribillo** No fue la falta de amor, fue su costumbre oxidada. Dormimos con el calor y amanecimos sin nada. **Estribillo** Amor gastado, no mientas: ya no te queda pasión. Solo la casa que inventas para esquivar el adiós. Amor gastado, no vuelvas con tu promesa anterior. Hay cicatrices que cierran; otras recuerdan mejor. **Verso II** Partimos la misma cama, pero soñamos aparte. La piel perdió el telegrama, la boca olvidó buscarte. Fuimos expertos actores de una película muerta: dos impecables traidores dejando entornada la puerta. **Preestribillo** No fue la falta de fe ni fue un tercero en la trama. Fue no saber para qué seguir cuidando la llama. **Estribillo** Amor gastado, no mientas: ya no te queda pasión. Solo la casa que inventas para esquivar el adiós. Amor ga...

al revés

**Verso I** Salís a negociar con la verdad, volvés con una deuda y sin tiempo Le diste abrigo al frío del ayer y el frío, por la espalda, te vendió. Firmaste con el alma: salió mal. Tu nombre fue garantía del ladrón. La calle te promete libertad y cobra cada paso con dolor. **Preestribillo** Nadie da puntada sin medir la herida. Hoy la puñalada viene agradecida. **Estribillo** Todo al revés, la ley del escenario: el que regala luz termina incendiado. Todo al revés, la fe contra el asfalto; te juran por amor con los dedos cruzados. Qué mala sed, qué dios tan distraído. Pediste una señal y te borró el camino. Todo al revés. Todo vendido. **Verso II** La piedad cotiza en el mercado, el dolor se paga en cuotas hoy. El que te habló de códigos sagrados subastó tu silencio al mejor postor. Le abriste el corazón a la ciudad, la ciudad te revisó como un ladrón. Tu abrazo fue evidencia criminal; tu culpa: no esconder la compasión. **Preestribillo** Cada mano limpia guarda alguna marca. Toda voz ...

arde

**Verso I** La tarde cabe en una gota, el cielo tiembla en el cristal; todo lo eterno se equivoca cuando pretende regresar. Tu mano roza apenas la mía y el universo cambia de lugar; quizá la vida no sea una línea, sino este punto de claridad. **Preestribillo** No hay un después, no hubo un antes; somos la luz cruzando el aire. **Estribillo** Quédate aquí, en el instante, donde morir también es regresar; somos dos cuerpos semejantes soñando que no van a terminar. Quédate aquí, aunque se apague todo lo que llamamos realidad; si el tiempo es Dios y nunca habla, este segundo es su señal. **Verso II** La noche enciende sus espejos, cada reflejo inventa un yo; somos el eco de algo eterno que en un momento despertó. Puede que el mundo sea una puerta que nadie sabe a dónde da; tal vez tu boca, cuando besa, es la única respuesta que hay. **Preestribillo** No hay un después, no hubo un antes; somos la luz cruzando el aire. **Estribillo** Quédate aquí, en el instante, donde morir también es comen...

desaparecer

**Verso I** Hoy desperté sin mi nombre, cansado de ser visible; la ciudad dobló sus lunes sobre mi traje imposible. Los ascensores mastican empleados y calendarios; llevo un jardín de cables debajo del formulario. **Preestribillo** Voy a apagar la voz del mecanismo. Voy a dejar mi sombra en un taxi vacío. **Estribillo** Déjame desaparecer, ser una falla en las cosas; una frecuencia sin red, una señal silenciosa. Déjame desaparecer fuera del mapa y la hora. Tal vez dejar de ser yo sea otra forma de aurora. **Verso II** Me fatigaron los lunes, la cortesía y el sueldo; las oficinas que venden porvenir en frasco nuevo. Quiero llevarle a un notario una gardenia encendida; pintar de azul los decretos, desordenarle la vida. **Preestribillo** Voy a romper la ley del mecanismo. Voy a soltar mi peso en un taxi vacío. **Estribillo** Déjame desaparecer, ser una falla en las cosas; una frecuencia sin red, una señal silenciosa. Déjame desaparecer fuera del mapa y la hora. Tal vez dejar de ser yo sea...

tu señal

La mañana abrió el bar, con su persiana de ruido, y en el vidrio del celular quedó tu nombre encendido. La ciudad me vio volver por las cuadras que perdimos; yo fingiendo no saber que nunca nos despedimos. **Preestribillo** Y aunque cambie de vereda, aunque acelere el motor, hay recuerdos que se quedan a vivir en el retrovisor. **Estribillo** Todavía estás acá, en el humo de los jueves, en la luz del boulevard, en la canción que no vuelve. Todavía estás en mí, como un mensaje sin abrir; yo te quiero olvidar, pero la noche te hace escribir. En el último vagón viaja todo lo que fuimos: dos insomnios, la canción y aquel futuro que mentimos. Ya no sé si fue verdad o una película breve; pero al pasar por tu ciudad, hasta el asfalto se conmueve. **Preestribillo** Y aunque cambie de vereda, aunque acelere el motor, hay recuerdos que se quedan a vivir en el retrovisor. **Estribillo** Todavía estás acá, en el humo de los jueves, en la luz del boulevard, en la canción que no vuelve. Todavía está...

outro

La madrugada mastica metal, los trenes cortan el frío, un patrullero interroga al azar la sombra de los baldíos. Bajás la vista, subís la capucha, el barrio contiene el ruido; nadie pregunta qué puerta buscás, nadie regresa limpio. Preestribillo Todas las cámaras quieren saber qué culpa llevás en los ojos. Yo sólo quiero volverte a encontrar donde no lleguen los otros. Estribillo Fuera del radar, lejos de acá, donde la noche no cobre peaje. Quiero escapar de esta señal, de los fantasmas que venden paisaje. Mi amor me espera detrás de la red, en una casa sin nombre ni ley. Fuera del radar, lejos de acá, donde la vida todavía arde. Llueve petróleo sobre la estación, la gente corre sin verse; cada pantalla repite el terror para obligarnos a creerle. Todos sonríen por obligación, todos parecen de vidrio; llevan un filtro pegado a la piel y un animal escondido. Preestribillo Todas las cámaras quieren saber qué sueño llevás en los ojos. Yo sólo quiero volverte a encontrar donde no manden los...

tarde

La tarde muere y en su fin se inflama, sangre de luz que el horizonte apura; el lago espeja intacta su hermosura, y el cielo en oro su agonía derrama. El sol desciende y a las aguas llama, vencida ya su majestad más pura; y deja escrito en la celeste altura: lo que más arde, más su fin proclama.