La mala fama de Λάμια
Las malas lenguas dicen que Lamia fue amante de Zeus y esto habría inflamado los celos de Hera quien, muy despechada, le mató a todos sus hijos. Lamia, un poco por venganza, un poco por dar sentido a su triste existencia se dedica actualmente a perseguir y devorar los hijos de la gente. Lamia nos mira ahora con su rostro peludo y su cuerpo escamoso y nos dice con voz clara muy poco dubitante: "No veo que sea para tanto, sinceramente, señoras y señores, yo me zampo un niño, una niña, cada muerte de obispo" Dudo por un momento de verdad quiero creerle, no sé qué piensen ustedes. imagen vía: publicdomainreview