Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como vitriol

angustia

 si la angustia es el límite de el hombre en tanto hombre en tanto accidente del tiempo colapso de la sucesión alrededor del sistema nervioso también la angustia será la puerta que se abre para llevarnos ya a diluirnos en el horizonte

Melilotus

 el cielo que existe en otro mundo es suave fuego sobre sereno lago puro reflejo el cielo que existe en nuestro cielo es inmóvil trueno sobre el ombligo del verbo el verbo que existe en otro ruido es nuestro eco sobre el silencio fuego amigo el amigo que existe en otro fuego es nuestro verbo sobre sereno trueno puro cielo

horizonte

 cómo podemos conocer lo que ya está muerto cambiando? los justos saben que nada permanece la verdad inmutable no puede conocerse sino por accidente o por alguna clase de acceso irrespirable irresponsable hay que dejarse fluir para desaparecer tranquilamente en ese horizonte ruido al ruido silencio al silencio polvo al polvo siempre nos muerde el tiempo los labios siempre es el mismo río el distinto fuego que baña la pulpa de una idéntica duda

El ente

a) Érase una vez una ente que era muy querido por su ojo de horus, al que visitaba todos los domingos aunque vivía cruzando el portal noético pluriflorido, m ás allá de todo nombre, sumergido en un profundo sueño sin sueños . Su dios que sabía comer muy bien le había fabricado un tejido existencial archicatódico y así andaba cómodo por el mundo.  b.1) Una tarde el dios le mandó a casa del ojo de Horus que se encontraba muy flacucho, para que le llevara unos límites recién horneados, una adolescencia derecha y un vaso de burbujeante metafísica. b.2) – “Ente anda a ver cómo sigue tu ojo de Horus y llévale este paquetito con todas esas cosas que ya el narrador ha mencionado en el anterior inciso. ”, –le dijo. Además le profirió: –“No te apartes de la doctrina secreta de Madame Blavatsky  ni hables con filósofos, pues ello puede ser muy peligroso”. El ente que siempre era pensamiento que se libera del sexo y del acaecer líquido asintió y le contestó a su dios: – “No te preocu...

la nada puede ser

 la nada puede ser eso que no está pero también además de una ausencia puede que la nada sea todo lo que sobra lo que resta lo que excede eso que sea lo que sea existe la nada no tiene verdaderamente nombre pero decir nada es apenas sugerir su presencia

la solución

 aunque toda la memoria no existiera existiría la consciencia la muerte de lo mismo es la repetición de lo idéntico por lo tanto no hay muerte por lo tanto la vida también se abre en cada dejar de ser el dragón de lo impermanente quema pero no duele vaciar la percepción en el espejo romper el espejo y percibir no percibiendo

cuerpo

 cuerpo de idea sin brillo en la playa congela los labios, el cuello del viento sentado en pleno invierno acumulando nieve en el bigote acumulando cristales de tiempo

el regalo

 el regalo de parpadeo en el cuenco mercurio derretido en los dedos el silencio del sol invicto seco el himno aéreo un rumor detrás de la oreja cosquilla en la nuca espuma en los pies manso el mar se repliega

ahora

 Languidez del sol es ahora  esponjoso instante, abierto e infame.  Turulato ante las formas de las nubes me sirvo otra copita de tumba.

abril

 en lo alto los pies apuntan al sol abren los dedos el viento se lleva las nubes hay un gato que duerme ya secos los sauces en un abril y cerrar de ojos me río estornudo

existencia

 la razón de la existencia es la producción de experiencia

crimen

los dioses imitan a los hombres no alzan la voz y afilan el cuchillo declinan en colores sin suerte por bosques de sombras y grietas sin nombre espectros de las tribus interminables rumores de algún crimen que crece

sabiduría

 se reúnen palabras en racimos de uva con fondo de piano de Bill Evans las cosas invisibles las personas que se ausentan igual pesan para que pueda haber ley, debe haber pétalo que cae del lirio silencio que prepara el camino

memoria

 la memoria diáfana va de prisa nunca se alcanza se apoya en las ranuras de gruesas y jugosas cosas respira en momentos claros carece de luna llena espacio abierto, se borra en la distancia

nada de nada

 si uno pudiera hacer de la mente una ciudad podríamos ver humo y personas ratas y ventanas pero ninguna conciencia puede que las notas al margen aclaren el reflejo de algunos enigmas pero nada de alma, nada de nada

la vida

 la vida es pan y sonríe la vida es agua de rocío y vino pálida luz que tiembla en un ruiseñor y un beso

por lo visto

 veo ahora un sol blanco ocupa todo el tiempo y el tiempo está muerto he visto la cáscara de la luna y el hueco de una pupila dentro el conocimiento de tal serenidad eleva pero cuidado con ahogarse en la espuma

muertos que ríen

 los venideros desiertos son multitud de cactus médula de eterno fuego sangre de crepúsculo joven muertos que ríen guitarras de glorias amarillas silban sobrarán sombras rasgando la luna y la memoria lerda primera razón de la guerra

los confines

 los confines tienen frescuras gentiles y nervios que bien afilados hieren cedrones y jazmines doradas horas de espuma declinan siempre en el sur decreciente

pueden

 no pueden sentir, dicen si los animales tienen inteligencia entonces son sensibles pues inteligencia es nieve y cae y se acumula en sensaciones frías --pero claro que sienten y claro que piensan y se callan porque saben que sentir y pensar no es lo importante