Entradas

mandarina

Si Shi, hermosa joven, contempló su rostro en las aguas de una estanque, y lo halló ajado. Con sus largas uñas, comenzó a remover la piel, y acabó por arrancarse el rostro entero, pedacito a pedacito, como se pela una mandarina. Debajo tenía otro rostro. Y a partir de entonces fue una mujer muy distinta, incluso se cambió el nombre.

oreja sedienta

Un vecino de la provincia de Yang Dse, despertó escuchando un llanto. La que lloraba era su oreja izquierda, tenía sed. Le dio de beber, y el llanto cesó. Observación del cronista: Hay muchas orejas sedientas, dénles de beber.

imitatio

Hubo una vez un hombre, que de tanto escuchar perros ladrar, comenzó a imitarlos. Y ladró y ladró, hasta quedarse mudo.

pescando

un pescador se pescó a sí mismo.

enseñan las madres de la plaza

De sangre está repleto Tu cuerpo Te falta Llenarlo de fe Y coraje.

sed #33

Observación del cronista: La sangre no puede calmar ninguna sed. Para eso está el agua

prisiones

Un samurai riega con sangre de sus víctimas un árbol. El árbol cobra vida y lo asesina. La sangre del samurai, sin embargo, pudre las raíces del árbol. El árbol muere.