siestar

Bajá un cambio,
dejá que el día se haga a un lado,
la calle sigue igual de loca
sin nosotros dos.

Apagá todo,
que el mundo espere un rato,
si total nadie nos reclama
este pequeño sol.

Y yo
me tiro acá,
en el hueco tibio de tu espalda,
como quien llega
a su lugar.

Dormir al sol,
con la persiana a medio cerrar
el ruido queda allá lejos
sin poder entrar.

Quedarnos así,
sin tener nada que explicar,
y en tu piel que huele a tarde
respirar.

Tu risa suelta,
mate lavado en la mesita,
una radio que murmura
pero no molesta.

Y en ese clima
de domingo que no apura,
me acerco despacito
y te beso la cintura.

Y yo
me quedo acá,
con tu panza haciendo de almohada,
como si todo
estuviera en paz.

Dormir al sol,
dejando el tiempo resbalar,
que el quilombo de ashá afuera
no nos venga a buscar.

Quedarnos así,
medio dormidos, medio en vos,
y en tu ombligo hacer un nido
de calor.

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