si fui tu sombra (zamba)
Te fuiste sin despedida,
como quien sueña al pasar;
me quedó toda la vida
mirando un mismo lugar.
Tu boca fue una moneda
de oro oscuro y sal fatal;
la perdí sobre la arena
y la buscó todo el mar.
No sé si fuiste memoria,
si fui tu sombra o tu error;
pero en la tarde ilusoria
me repite el mar tu voz.
No le temo ya al invierno
ni a su cuchillo de gris;
si en el fondo de lo eterno
tu verano vive en mí.
Quise encontrarte en la espuma,
pero la espuma mintió:
era una blanca escritura
que el mismo mar desleyó.
Sé que no vuelve el instante,
ni la dicha ni el dolor;
vuelve apenas, vacilante,
su laberinto en la voz.
Y cuando cae la tarde
sobre la arena y la cruz,
tu ausencia inventa otra tarde
donde te pierdo en la luz.
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