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F

i) There is an F. ii) At most one thing is F. iii) Everything that is F is F. iv) There is an F.

hombre nuevo

Hortalizas, un huerto de rencores tristes y a la vez dulces, descosidos en varios lugares, los he lavado en el río incesante, saltando en una pata, mientras le quitaba las agujas temporales que atravesaban los cultivos al hombre nuevo que caminaba con el niño de la mano y que es el origen de todo lo que baja y lo que sube,

A+B, then v(C)

Hace ya muchos pero muchos siglos en el bosque semoviente, vivía un leñador inquietante con su mujer y sus hijos, todos en un mismo sitio al que denominaban: HOGAR, DULCE HOGAR.  If A, B, C are all compatible and C = A+B, then v(C) = v(A)+v(B); then let H be a Hilbert space of QM state vectors of dimension x≥3. Al amanecer de un día indeterminado, aún antes de que el sol hubiera del infierno brotado, bajó una escalera del cielo, una escalera mecánicamente industrial, cabe aclararlo. Y por la misma bajaron miles de conejos endiablados. Vestían elegantemente, saco y corbata, zapatos bien lustrados, y cosas por el estilo. v(P1) + v(P2) + v(P3) + v(P4) = 1, where v(Pi) = 1 or 0, for i = 1, 2, 3, 4. Minutos más tarde, uno de los conejos golpeó/golpea la puerta de la cabaña del leñador que era/es muy pobre y muy güeno también. “HOLA, DISCULPE LA MOLESTIA.” “QUÉ DESEA?” “NADA”; y entonces vieron *el leñador y su preciosa familia numerosa* que la cabaña ...

cerrados

Y juntos caminaban de la mano hasta bien detrás de las colinas que tienen los ojos cerrados.

rojo delicado

El rojo era el color más delicado, apenas se trataba con los otros colores, los miraba como a extraños, los consideraba inferiores.

alto y espeso

Un alto y espeso seto de austeridad espartana hacía brotar largas estrofas de poesía en la cocina, vapor salía por las orejas de Laura sufrió graves quemaduras metafóricas

de golpe

“Hola, soy tu príncipe azul” “Qé tal?” “Querrás decir qué tal”, la corrigió el príncipe, amablemente. “Buda es nieve negra. No me corrijas, me molesta”, díjole ella, El príncipe abrió el paraguas, pues caían gorriones de punta, quiere disfrutar de la vida, pero es sólo un deseo, carece de cuerpo. No tiene voluntad tampoco alto, pero a pesar de su metro ochenta, era un manojo de arrugas, parecidas a cáscaras de luz pintadas recién de sombra y parecían hundírseles los hombros, únicos instrumentos que permiten que la realidad se presente toda junta de golpe