el dios que vivía en la nada de pronto pensó su casa y en la casa había una silla y en la silla el dios se sentaba a pensar y pensar y ahora: llaman a la puerta "¿quién es?", el dios pregunta "es una pregunta tonta", le dice lo que parece ser la voz de una mujer; el dios abre la puerta y la mujer entra sin saludar se sienta en su silla y piensa en el dios que piensa "¿qué es esto?", dice el dios "¿qué es esto?", repite ella, arqueando las cejas; el dios entonces se desinfla en su propia pregunta y la pregunta no tiene ninguna respuesta