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Mostrando entradas de abril 26, 2020

todas las partes de la fiebre

Todas las partes de la fiebre dolores de cabeza y sus paredes  por dedos florecidos antiguos de amantes  He aquí el don de los dones El regalo del grito envasado al vacío Un secreto guardado en cualquier bolsillo La cruz de brazos en sombra  Ventanas vivas suspiran Arañas de ocho patas tejiendo A media voz la luz de la luna  Con agua y cuello de cisne hasta las rodillas Racimo en relámpago colgando en la telaraña  Sobre espina de instante diminuta  que pincha y revienta Muerde y desinfla 

recuerdo

Herida en el punto en la línea De partida Paso se repite y no sabe decirte Más que el recuerdo transparente 

Etiopía

En hora de flauta espiga Rostro de rastro de nadie todo tan triste Intriga esbelta de luna Etiopía se derrama se silencia y persiste Donde dormir doncella Quiere Donde dios ha hecho todo lo que podía Apenas Un mar rojo de excusas, de repente Punta del camino hacia arriba y luz de frente Cuidado con los ojos y los pies Sólo saben mirar Mirar y perderse 

habitaciones

El aliento alimento dulce sueño Sur devuelve el sol a su abismo  Oh, liviano bigote rehén  Árida espina del día después  El lado de la luz  Instante de naufragio  Criminal espejo  El verde verbo en bulevares vuelve Un mar de mundos crisantemos  Lágrimas prohibidas al fuego  Sobre mitos litorales claveles y canciones  Mil millones de seres flechas huracanes Nada incierto, excepto incertidumbre Nada seguro, creo Bendecir a dos soldados en pleno desierto Ojos de bello amor trenzados Acaso un murmullo  Acaso el quejido único Ronca fiebre y polvo al polvo Que al fin amanece, siempre Sordamente en la carne en el nervio de la nieve 

siglos

La escritura del autor Por un verbo super yo Sistemático  Mojando los pies en lo inefable  Saber que no se sabe  Ni cuándo ni cuánto Después del último homenaje  Se dibuja en pájaro y nube Y cristaliza por qué no en nombre No es ningún reflejo centrífugo  No es el alrededor de un algo un ego desinflado Ni el bajo vientre de un sueño incoherente  Por el contrario es la noche son las ciudades invisibles 

Manu Dibango

Imagen
Mano que esconde las alas Días presentes distantes Deshacen Instantes mordaces de líquidos sauces Sed de bosques muerde Muerde bordes roe horizontes días ausentes sed de sauces líquidos bosques alas deshacen Tilos en flor sombras de perros aullando  Escribe el río cuerpos nuevos mientras tanto Fluyen astros verbos por los espejos Roto el otoño sueño seco enjaulado Pájaros que parecen estornudos en pleno vuelo pausados Gatos de vapor lunar vértigo vertical Amarillos Fuego en los dedos  Color Hueco supongo olvidado silencio Cayendo en racimo Roto vértigo río enjaulado mientras tanto fuego en los pájaros fluyen dedos por los cuerpos en racimo espejos en pausa floja pregunta Manu Soul Makossa rompe y espuma Manu hibiscus Manu Groelandia Manu Dangwa Nights in Zeralda Manu Manu rebotando en triple trueno trino y eco Manu Manu Dibango

lentos

Lentos encuentros masticados Tropiezos nadie es dueño de Ningún rincón más  Un quieto relámpago ciego Compartido  Sube por el cuello gana los labios  Secos del tiempo vacío  Golpea el pecho Furiosa luz quemando el viaje  Desplegada en lluvia y viento  A mitad del ombligo del mundo  Palomas en círculos 

mis sombras

Mis sombras unos cabellos cruzan El sueño delante del sol Al pie descalzo de La sagrada muerte ágil montaña  Fijo el ojo del águila  En agua despierta 

Distancia

Zenón nos enseñó Que la mínima distancia Es infinita y por lo tanto ningún tiempo nos alcanza para atravesarla  Esto no es un sueño  Y significa, en el extremo del extremo Que no hay algo dentro Que no esté fuera  Y que toda intimidad  Incluso la intimidad máxima  De una conciencia  Es algo que siempre está  Más lejos  Que cerca Podría entristecernos todo esto Sí no fuera Que no hay nada más  Lejano que una idea