la política del escándalo se nutre de momentos ocultos que saltan a la luz de la red multimedia ecos que repiten espejos y parlantes puntos de réplica nodos que nos muestran una oscuridad contagiosa moho bajo la piedra ahora bien, dado este singular contexto de mutuas delaciones más o menos sospechadas de criminales es la sospecha misma el acto de sospechar lo que legitima al menos parcialmente la situación política de un grupo o de una persona en el teatro del ágora y como nadie está libre de pecar y el pecado es tal sólo a la luz de un marco jerárquico de intereses de referencia será tanto más legítimo un accionar político cuanto menos sospechas genere debiendo sobrevivir los actores del drama a la sucesión de denuncias con el mayor decoro posible o al menos adquirir una mancha sustentable interesa notar que esta lógica del escándalo y sus breves paréntesis resulta en gran medida independiente de circunstancia...