---a don Héctor Germán Oesterheld Despliegue de toda la artillería El músculo del mudo dato En el espejo en silencio y astilla Artificial inteligencia en pausa apenas Los fuegos abiertos Los labios secos La última mentira en la punta de la lengua Pupilas de guerra y montañas y monedas En el aire flotantes Por los márgenes humeantes De Buenos Aires Rompe el cielo en la orilla Roja la nariz de Roma sin luna pura espuma de la noche negra Empaña el bostezo del bosque que camina La única ventana, la última silueta que ríe Y desmonta los nombres Desnudos ya de manchas y colores Muerde el hueso el tiempo Porque Porque la humedad mata Es inevitable Muerde el tiempo el hueso Porque Porque cae la nieve Es inevitable