la eterna cadencia el ritmo de una tos seca (ciudad vacía un tercio de bandera ondeando después del viento de la última tarde y la última nieve la única ley aquí la única ley que vale en esta selva selvosa de signos que crecen en los árboles cual manzanas verdes o aguacates la única norma universal, señoras y señores, es la ley de la hospitalidad a no guardar sonrisas en la nuca ni tanta cáscara ni canela en rama pero admitamos incluso el mar, como hipótesis como mera conjetura de la realidad vida salada y pura espuma --a secas nuestras experiencias, nuestros rincones nuevos, viejos, nuestros atardeceres un poco al menos rompen en la orilla y se retraen como en su caparazón la tortuga se esconde el cuerpo que ocupamos es un amplio espacio en un corto tiempo una gota de mar vibrando pero tampoco exageremos lo crucial, quizá, sea el detalle aumentando instante a instante de volumen en saltos quiero decir que al sintetizarse la suma de los detalles integrados y lo que resta en ...