el gigante que no dormía con un paquete de horas de reserva en las orejas; se levanta a mediodía y abre las puertas de la noche a sus plantas rendido un sauce murmura una canción triste que dice: "llorar es fácil, es lo más fácil que hay ay, ay, ay, dejádme llorar ay, ay, ay, dejádme llorar..." ay, ay, ay,etcétera; y así sucesivamente no obstante el gigante se ha llegado al pueblo y levanta en su mano izquierda al intendente quien le dice: "me disgusta ser un objeto diminuto y parlante" a lo que respondió el gigante: "más que objeto eres sujeto y al menos no eres gigante"