un día que la oreja salió a buscar su comida vio a un pensamiento enfermo agonizando bajo un recién florecido ciruelo acercóse la oreja en puntas de pie y preguntóle: "¿cómo está usted de salú, señor pensamiento?" "pues, ya ve, me estoy muriendo", respondió el pènsamiento "no hace falta ser tan descortés", dixo la oreja soltando unas breves lágrimas e incluso estornudando un poco entonces el pensamiento ansí le dixo: "muy señora mía, ruego me disculpe, entenderá que en mi situación, lo último que uno tiene en cuenta son los modales, mundanas y tan vanas discreciones" "pues hace usté mui mal, señor pensamiento, los modales son muy importantes", dijo la orexa y agregó: "piense que si usté se muere de repente, quizá deba responder en otra vida por los pecados de ésta" hubo un grave silencio "tiene usté mucha razón, señora orexa, no lo había pensado así, le pido diez mil y una disculpas", dixo el pensamiento enfermo mo...