fuego de lágrimas de sol cayendo sobre todos los contornos los bordes es música su ruido incontestable repica en las terrazas los balcones quemando todos todos los rincones de todo este caldeado Buenos Aires --hermano, no hay nubes esta tarde no hay nubes este llanto de sol nos hiere nos duele por las rojas mejillas del aire
--a Blanca Varela Blanca bella en la idea en la espuma y bella en la palabra Blanca pausada en hora desnuda bailando en el silencio descalza Blanca ombligo del mundo nuestro en tu verso sin cuello pero puro dedos Blanca teje la sed del enlace incendia este instante invertebrada de aire Blanca músculo de sol, gota de rocío Blanca íntima espina del topacio
el dolido recuerdo cuyo latir es un nervio un pestañeo de Buddha sin idea ni duda alguna respira en la lengua de la sombra brilla ínfimo en el plato vacío el dolido recuerdo el dolido recuerdo cuyo latir es un nervio
Y preguntó la luz a la sombra LUZ: ¿cómo es que respiras, es mi culpa? y respondió la sombra SOMBRA: por cada grano de luz que palpita lo que no alumbra respira supongo que es inevitable que caiga la luz en su propia trampa