el miedo a la pantalla en blanco
"el sol un abanico que oculta la noche enredadera de mujeres y hombres...", tipea Isabel y se detiene vuelve el cursor atrás y borra enredadera de mujeres y hombres --se toma un mate-- y agrega: "dirán que el ruido es cárcel del bosque, pero aquí no hay bosque" --una pausa-- la frase le resulta algo incómoda entonces su celular vibra el poema se desteje y atiende "hola, amorcito, ¿qué acelga?" "nada, tomando mate, estudiando un poco" "perdón, baby, ¿te interrumpí?" "no, no, está todo bien" "¿salimos a la noche?" "estoy muy cansada, gordo, disculpame" "no hay drama, baby, no te j0d0 más mañana hablamos, besitos" "te amo, bebé, hablamos" corta Isabel y piensa: así nadie puede ser poeta es es es la interrupción permanente ruido es cárcel, sí cárcel, mmm eee está todo astilladito astilladito este ...