vía: dolorosa-reveries engulle su propia sombra un cuerpo hambriento de hombre de unos 50 años más o menos acaba de divorciarse se quedó pelado de vez en cuando se deprime bastante "soy como un cangrejo", piensa "nunca ando derecho" la hija mayor le ceba un mate ---el padre lo agradece "no te preocupés viejo, no pasa nada", le dice "mmm, es que a veces me pongo triste" --puchereando-- él le responde "quizás en el fondo todos seamos como el caballero inexistente de Calvino", dice ella y agrega: "pura voluntad que llena una armadura vacía" "sos bastante piola, vos, piba", le dice el padre y le vuelve a crecer la sombra mientras se ríe