los últimos nombres
están viejos los jóvenes viejos sordos y ciegos humo furioso en forma de recuerdo de fantasma de fantasma de hueso quisieran tener un deseo quieren estar enojados perdidos en el horizonte ya llegaron no hubo un después porque no estuvieron antes antes de enviudar, después de morder los nombres tropiezan en trampas fáciles el agua hasta las rodillas, no son inocentes no son los culpables nadie nos ve nadie nos juzga no sabemos hablar nadie nos lee quién nos entiende