así nos volvimos invisibles
"tengo una idea: seamos invisibles", dijo Gabriela pestañeando deprisa "no es mala idea", dije, partiendo el durazno en dos y le quité el carozo eran minutos espesos decisivos y así fue que lo decidimos día a día nos fuimos borrando del mundo nos borramos los pies, en los que nadie se fija, nos borramos la sonrisa y las cejas, nos borramos los hombros y los codos, las uñas y los dedos, los lunares y las pecas, los dientes y la lengua, no fue difícil fue gradual y transparente, y alcanzó con pensarlo fuerte