hermanos lobos
- ¿Dónde estás? ¡Ocultaste la luz como si no pudieras encontrarte, pero estás equivocada!, dijo el lobo aullando a la luna. Sus cortos bigotes en tacos altos recièn afinados. Estaba ciego. Y cuando creía que había hecho algo, se le dio para que mostrara toda su cara al espejo y se cortara el pelo al final, para poder estrecharle las manos y las piernas al reflejo, pero puede màs un tigre en tamañas circunstancias y ademàs no veía nada. Incluso si luna dijo: "¡Oh, amor de Dios!" O "¡Basta!" Suspiro no disponible. Como dijimos, ella se mordía la cabeza y sanamente dijo: - No sé si soy chica mala, pero iré con tus hermanos lobos a devorarlos. Te estoy enseñando cosas, aunque sabias crueldades. Y así fue que el lobo perdiò a sus hermanos. Uno por uno. Porque la luna siempre tiene hambre. Pero por lo menos sabe lo que hace.