ruinaranja

Palpando la sombra,
mirando gente vacía,
la memoria perdida
entre ruido y rutina.

Mordiendo la uva,
salpica la arena,
un poco de sangre,
de nada, y perdura.

Y perdura,
como una marca en la piel.
Y perdura,
lo que nadie quiere ver.

Hay calles sin nombre,
hay bocas dormidas,
hay ojos que miran
sin tocar la vida.

La tarde se rompe,
la noche murmura,
lo dulce se pudre
si el alma no cura.

Mordiendo la uva,
salpica la arena,
un poco de sangre,
de nada, y perdura.

Y perdura,
como una sed sin beber.
Y perdura,
lo que no pudo nacer.

Palpando la sombra,
cruzando la herida,
la gente vacía
repite los días.

Memoria perdida,
ruido y rutina,
un poco de sangre
nos deja una vida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

el grillo sagrado

一茶 Kobayashi Issa