Entradas

tu señal

La mañana abrió el bar, con su persiana de ruido, y en el vidrio del celular quedó tu nombre encendido. La ciudad me vio volver por las cuadras que perdimos; yo fingiendo no saber que nunca nos despedimos. **Preestribillo** Y aunque cambie de vereda, aunque acelere el motor, hay recuerdos que se quedan a vivir en el retrovisor. **Estribillo** Todavía estás acá, en el humo de los jueves, en la luz del boulevard, en la canción que no vuelve. Todavía estás en mí, como un mensaje sin abrir; yo te quiero olvidar, pero la noche te hace escribir. En el último vagón viaja todo lo que fuimos: dos insomnios, la canción y aquel futuro que mentimos. Ya no sé si fue verdad o una película breve; pero al pasar por tu ciudad, hasta el asfalto se conmueve. **Preestribillo** Y aunque cambie de vereda, aunque acelere el motor, hay recuerdos que se quedan a vivir en el retrovisor. **Estribillo** Todavía estás acá, en el humo de los jueves, en la luz del boulevard, en la canción que no vuelve. Todavía está...

outro

La madrugada mastica metal, los trenes cortan el frío, un patrullero interroga al azar la sombra de los baldíos. Bajás la vista, subís la capucha, el barrio contiene el ruido; nadie pregunta qué puerta buscás, nadie regresa limpio. Preestribillo Todas las cámaras quieren saber qué culpa llevás en los ojos. Yo sólo quiero volverte a encontrar donde no lleguen los otros. Estribillo Fuera del radar, lejos de acá, donde la noche no cobre peaje. Quiero escapar de esta señal, de los fantasmas que venden paisaje. Mi amor me espera detrás de la red, en una casa sin nombre ni ley. Fuera del radar, lejos de acá, donde la vida todavía arde. Llueve petróleo sobre la estación, la gente corre sin verse; cada pantalla repite el terror para obligarnos a creerle. Todos sonríen por obligación, todos parecen de vidrio; llevan un filtro pegado a la piel y un animal escondido. Preestribillo Todas las cámaras quieren saber qué sueño llevás en los ojos. Yo sólo quiero volverte a encontrar donde no manden los...

tarde

La tarde muere y en su fin se inflama, sangre de luz que el horizonte apura; el lago espeja intacta su hermosura, y el cielo en oro su agonía derrama. El sol desciende y a las aguas llama, vencida ya su majestad más pura; y deja escrito en la celeste altura: lo que más arde, más su fin proclama.

sin ruido

**Verso 1** Dejemos la ciudad encendida, que siga hablando sin saber; llevemos poca ropa y la vida que todavía nos queda por hacer. No quiero mapas ni testigos, ni una promesa que cumplir; quiero aprender a estar contigo sin explicar por qué elegí partir. **Preestribillo** Donde la noche no tenga memoria, donde el pasado pierda la voz, vamos a inventarnos otra historia con lo que quede de los dos. **Estribillo** Llévame donde no llega el ruido, donde nadie nos pueda encontrar; quiero quedarme a vivir en tu oído, ser esa música que no se va. Llévame donde se apague el mundo, donde el tiempo se olvide de andar; si estamos juntos, alcanza un segundo para empezar, para empezar. **Verso 2** Haremos casa con las horas, techo de lluvia y luz de hotel; tus cicatrices, mis demoras, todo lo roto nos puede sostener. No habrá milagros ni altares, solo una lámpara y café; dos corazones desiguales buscando un ritmo que les quede bien. **Preestribillo** Donde la culpa cambie de nombre, donde el silen...

arrugas

**Verso 1** Te vi cruzando la avenida, con esa prisa de escapar; llevabas toda nuestra vida colgando de un hilo de sal. La noche hacía sus preguntas, ninguno quiso contestar; dos soledades que se juntan también se pueden separar. **Preestribillo** No quiero darte soluciones ni otra razón para esperar; quiero apagar las estaciones que nos enseñan a cambiar. **Estribillo** Quiero verte con menos arrugas en la frente, con menos miedo al porvenir; que el mundo pase, pero pase lentamente, que no te obligue a sonreír. Quiero verte con menos inviernos en los ojos, con más domingos por delante; si no podemos ser eternos, por lo menos seamos jóvenes un instante. **Verso 2** Guardé tu voz en un mensaje que nunca pude eliminar; el tiempo cambia de paisaje, pero no aprende a olvidar. Hay una luz en la persiana, un taxi espera en el umbral; tal vez la vida sea mañana o este segundo nada más. **Preestribillo** No quiero darte explicaciones, el corazón no sabe hablar; conoce algunas direcciones, pero...

política del gesto

**Verso 1** No dijiste nada, moviste la luz. Una mano alcanza para cambiar de actitud. La ciudad interpreta lo que no pasó. Cada cara ensaya su intuición. **Pre-estribillo** Todo significa cuando nadie explica. Todo se administra desde la expresión. **Estribillo** La política del gesto, un milímetro de más, una forma de mirarme y después mirar demás La política del gesto, el poder de no decir, hacer como que te acercás cuando te querés ir. **Verso 2** Una foto exacta, una falsa ingenuidad. La sonrisa pacta con la necesidad. Hay abrazos que son leyes, hay silencios de ocasión, hay un cuerpo que obedece antes que la decisión. **Pre-estribillo** Todo comunica, todo se publica. Hasta lo invisible tiene posición. **Estribillo** La política del gesto, un milímetro de más, una forma de mirarme y después mirar demás. La política del gesto, el poder de no decir, hacer como que te acercás cuando te querés ir. **Puente** No es amor, pero se parece. No es verdad, pero permanece. No es control si n...

de lejos

La lluvia copia un patio en los espejos, la noche vuelve al fondo del zaguán; abril pronuncia mi nombre desde lejos con una voz que no tuve jamás. Un gato cruza el sueño de los libros, la luna cabe entera en un cristal; un reloj sueña pájaros cautivos y marca la hora exacta de olvidar. **Tal vez no sos quien vuelve, tal vez no soy quien ve; hay alguien en nosotros soñándonos después.** **Cuanto más lejos, más cerca, más perdido, más real; todo encuentro es un espejo que no termina de mirar.** Abro una puerta: hay otra madrugada. Abro otra más: estoy detrás de mí. En una silla duerme nuestra ausencia con un vestido que jamás te vi. Los libros cambian solos de argumento, las letras caen despacio al corredor; una palabra pierde el pensamiento y sigue pronunciándose sin voz. **Tal vez no sos quien vuelve, tal vez jamás te fuiste; quizás somos el sueño de todo lo que existe.** **Cuanto más lejos, más cerca, más oscuro, más azul; una estrella ya apagada todavía inventa luz.** A veces creo re...

sed de tu boca

[Verso I] Tu piel se guarda cosas que no cuenta, morena bajo el pelo desatado; la noche baja lento por tu lado y yo la miro arder, como quien espera. La calle sigue ahí, medio dormida, un taxi cruza el agua de la esquina; vos inclinás la cara y se ilumina la parte más secreta de tu vida. [Pre-estribillo] Y yo, que vine haciéndome el tranquilo, que dije tantas veces «ya fue, basta», te miro y se me cae toda la máscara, me queda el corazón colgando de un hilo. [Estribillo] Tengo sed de la sombra de tu nuca, de ese calor que apenas se demora, de esa manera tuya que me educa a desearte un poco más ahora. Sed de besar la noche que te toca, de arder despacio, sin decir la hora, de ser la sed que en otra sed aflora y hallar mi sed saciada por tu boca. [Verso II] Afuera el mundo insiste con su ruido, la luz del kiosco parte la vereda; adentro solamente el aire queda rozando lo que nunca nos dijimos. Vos te acomodás el pelo y, de repente, la nuca queda abierta a la penumbra; hay algo en esa pie...

cuello

Tu piel esconde un íntimo secreto, morena bajo el río del cabello; la sombra bebe lenta su destello, y mi sed la contempla, fiel, discreto. Si inclinas la cabeza, queda quieto el aire, estremecido por tu aroma; mi boca sueña el sitio donde asoma tu pulso, como un fruto aún secreto. Tengo sed de la sombra de tu nuca, del tibio resplandor que allí demora, de aquella curva que mi sed educa. Sed de besar la noche que te toca, de ser la sed que en otra sed aflora, y hallar mi sed saciada por tu boca.

Querida

Querida, acaso un dios indiferente trazó tu nombre al borde de mi suerte; y fueron los azares y la muerte la lenta geometría del presente. Tal vez ya te soñaba mi memoria antes de verte entrar en mi destino; tal vez cada demora del camino fue un modo de acercarme a nuestra historia. Y cuando estás, el mundo se hace breve: tu piel, la noche; mi deseo, el río. Todo lo que arde aprende de la nieve, todo lo que era mío ya es más mío.

Dulce vacío

**[Intro]** Amada, pensá que si mañana no estoy no le preguntes al viento dónde voy. Capaz me fui detrás de mí, buscando al que perdí antes de llegar aquí. **[Verso 1]** Amada, pensá que me hago humo, que cruzo la ciudad sin hacer ruido, que dejo mi apellido en el camino y todo lo que fui queda en desuso. Amada, pensá que voy liviano, con una luna rota entre las manos, buscando algún lugar menos humano donde aprender a estar sin encontrarnos. Y allá voy, subiendo donde nadie me esperó, cayendo para arriba, sin saber quién soy. Y allá voy, besando el borde de este precipicio, si pierdo todo acá tal vez sea el inicio. **[Estribillo]** Lejos, lejos, donde no me alcance el ruido, voy trepando el dulce vacío con tu voz pegada al pecho. Lejos, lejos, aunque parezca que me he ido, hay un hilo entre los dos que no se corta con olvido. Dulce vacío, dulce vacío, caigo y sigo vivo, caigo y sigo vivo. **[Verso 2]** Amada, pensá que no hay remedio, que todo lo que intento queda en medio, que busco ...

cien vueltas

Anoche soñé que la ciudad se quedaba sin ruido, los edificios dormidos, y una luz bajaba hasta mí. No sé qué fue, pero desperté sonriendo, como si allá adentro alguien supiera por dónde salir. Necesito una señal, aunque venga mal escrita, un semáforo en verde, una ventana encendida. Que se apaguen los mensajes, que no suene el celular, quiero quedarme en silencio hasta dejar de escapar. Tengo un cable en el pecho, corriente por la garganta, mil pensamientos corriendo por una avenida cerrada. No quiero arreglarme esta noche, ni saber por qué me pasa, quiero mirar este incendio sin correr cuando me alcanza. Vos sabés cómo soy, doy cien vueltas dentro de mí, cuando estabas por llegar yo ya me había ido de ahí. Escuché esa voz que me acusa de todo lo que fui, pero ahora habla sola, ya no decide por mí. Anoche soñé que Dios fumaba en la terraza, mirando luces de casas como quien mira el mar. Me vio llegar, con las zapatillas mojadas, me dijo sin decir nada: “no tenés que demostrar”. Y lloré...

sufrir es lindo

Sufrir es lindo, decía una voz tras el cristal; Dios soñaba que vivía, yo soñaba ser mortal. Fui la sombra de un ausente, fui su nombre y su perfil; cada espejo, indiferente, me juraba no existir. Estribillo Sufrir es lindo, qué verso, qué consuelo para un gil: este mundo es el reverso de otro mundo sin confín. El ayer sigue ocurriendo, el mañana ya murió; cada herida va escribiendo lo que nunca sucedió. Te busqué por los zaguanes de un eterno arrabal; eras todos mis desmanes esperándome al final. Estribillo Sufrir es lindo, qué verso, qué chamuyo del tahúr: cada paso en el universo siempre vuelve hacia el Sur. No hubo mano ni cuchillo, ni traición ni redención; fue la eternidad, compadre, practicando el corazón. Sufrir es lindo, decía la voz que escuché al morir; era yo, que todavía no empezaba a existir.

el pute

A la gente le gusta vivir otras vidas, meterse en las camas, contar las heridas, inventar qué te gusta, con quién te acostaste, a quién le diste el alma, a quién se la negaste. Rumores, chismes, habladurías, moscas dando vueltas sobre tus días. Cada boca fabrica una versión y después la repite como una oración. Estribillo Les gusta el pute, les gusta mirar, armar una novela para no pensar. Tienen sed de vivir, tienen hambre también, y se comen tus horas para sentirse alguien. Les gustan las leyendas, las vidas secretas, los besos prohibidos, las puertas abiertas, las trampas ajenas como si fueran propias, el barro del otro les llena la boca. Preguntan quién vino, quién se fue primero, quién durmió en tu casa, quién pidió dinero, qué dijiste borracho, por qué te callaste, por qué sonreíste, por qué regresaste. Estribillo Les gusta el pute, les gusta mirar, armar una novela para no pensar. Tienen sed de vivir, tienen hambre también, y se comen tus horas para sentirse alguien. No soportan...

nieve

Cae la nieve y se enfría la nariz, un beso tibio, un café, un cigarrillo, la madrugada se parece tanto a mí: humo en los ojos, corazón en los bolsillos. Sombras quietas en un rincón sin luz, perros en la calle ladrándole al frío, tu respiración dibujando una cruz sobre el vidrio empañado del olvido. Cae la nieve, cae despacio, como cae lo que no vuelve más, vos te dormís entre mis brazos y yo no sé si te puedo alcanzar. Cae la nieve sobre el techo, sobre el miedo de quedarnos solos, un poco de amor contra el invierno, un poco de calor para nosotros. La radio suena desde otra habitación, una canción que nadie escucha completa, la noche guarda debajo del colchón todas las cosas que tu boca no confiesa. Tu ropa cuelga detrás de la humedad, mi mano busca tu cintura entre las mantas, afuera el mundo se podría congelar, pero tu cuerpo todavía me hace falta. Cae la nieve, cae despacio, como cae lo que no vuelve más, vos te dormís entre mis brazos y yo no sé si te puedo alcanzar. Cae la nieve ...

equilibrio

La verdad fue sostenernos cuando todo iba a caer, vos tirando para un lado, yo aprendiendo a no ceder. Nos quisimos en el borde, sin saber cómo volver; cada abrazo fue una cuerda, cada beso, un desnivel. Yo buscaba el equilibrio con tu pulso contra el mío, pero amar también es eso: dar un paso hacia el vacío. Equilibrio, equilibrio, ni tan cerca ni tan lejos, vos cuidando tus heridas, yo peleando con mis miedos. Equilibrio, equilibrio, qué difícil mantenerse cuando el cuerpo pide todo y la vida pide suerte. Vos querías ser de piedra, yo quería comprender; pero nadie queda ileso cuando aprende a depender. Nos medíamos las fuerzas como antes de perder, vos fingiendo que podías, yo fingiendo no doler. Y al final no hubo culpables, ni inocentes que salvar; solo dos desordenados aprendiendo a respirar. Equilibrio, equilibrio, ni rendirse ni quedarse, vos soltando lo que pesa, yo tratando de soltarme. Equilibrio, equilibrio, no es la calma ni el control; es bailar sobre la herida sin caer en...

peso muerto

La verdad fue lo que hicimos, no lo que íbamos a hacer; fue quedarnos sin palabras, fue mirarnos y ceder. La verdad está en los actos, en la forma de perder, en las cosas que cargamos por no dejarlas caer. Todo aquello que yo intento vuelve roto, vuelve incierto; todo aquello que levanto se convierte en peso muerto. **Crecer duele, puta madre,** nadie sale sin romperse. **Vos, que sos puro músculo,** **lo sabés mejor que nadie:** no hay espalda que resista lo que el alma no sostiene, ni hay un cuerpo que se salve si el pasado no se mueve. Yo cargaba con tu ausencia, vos cargabas con mi voz; nos hicimos tanta fuerza que quebramos a los dos. No fue falta de deseo, ni fue falta de valor; fue el orgullo haciendo prensa sobre el pecho del amor. Todo aquello que yo intento cae al fondo de lo nuestro; cada paso que doy solo me devuelve al mismo centro. **Crecer duele, puta madre,** no se aprende sin perderse. **Vos, que sos puro músculo,** **lo sabés mejor que nadie:** hay un peso que te entr...

recordar es peor

Voy perdiendo la memoria, detalle a detalle, dolor a dolor, como quien apaga luces  en una casa sin sol. Primero olvido tu risa, después el color de tu voz, la forma en que me mirabas, la hora exacta del adiós. Se me borran las esquinas, los lugares donde fui feliz, pero hay algo que resiste, una sombra detrás de mí. Si sufrir es estar vivo, recordar es peor; cada imagen que regresa abre de nuevo el dolor. Voy perdiendo la memoria, detalle a detalle, dolor a dolor, pero el cuerpo no se olvida de lo que perdió el corazón. Ya no sé qué día era, ni qué canción sonaba allí, ni quién soltó primero la mano del porvenir. He olvidado tus palabras, las promesas y el rencor, pero todavía despierto buscando tu respiración. Porque el alma tiene archivos que la mente no puede quemar, y aunque borre cada nombre, algo insiste en recordar. Si sufrir es estar vivo, recordar es peor; cada imagen que regresa abre de nuevo el dolor. Voy perdiendo la memoria, detalle a detalle, dolor a dolor, pero el c...

nada debo

Ya no te debo nada, te di cada rincón de mí, cada error, cada virtud, lo que fui cuando te vi. Te di el poco fundamento que sostiene mi verdad, las palabras que no dije, mi manera de esperar. Te di la noche y su desvelo, la fe que nunca confesé, mis manos llenas de preguntas y el miedo de volverte a perder. Ya no te debo nada, ni una lágrima ni un adiós, te di el aire que respiro, te di el pulso del corazón. Ya no te debo nada, todo lo mío se quedó en esa casa que inventamos y que el tiempo derrumbó. Te di mis contradicciones, mi torpeza y mi ansiedad, las derrotas que escondía, mi pequeña dignidad. Te di domingos vacíos, madrugadas sin dormir, cada parte de mi cuerpo que aprendió a vivir en ti. Te di la voz con que te nombro, la piel que no sabe mentir, el último lugar del mundo donde todavía eras feliz. Ya no te debo nada, ni una lágrima ni un adiós, te di el aire que respiro, te di el pulso del corazón. Ya no te debo nada, todo lo mío se quedó en esa casa que inventamos y que el tie...

te miro

Te miro y se queda quieta la ciudad, como si todo supiera que no debe molestar. Te miro y no sé volver a mí, tu mirada abre una puerta que no termina de abrir. Y me pierdo, me pierdo despacio, como el río cuando llega sin saberlo hasta tus brazos. Y me pierdo, pero no quiero salir, si perderme en tu mirada es la forma de seguir. Nos miramos y se apaga la razón, queda el aire entre nosotros respirando una canción. Nos miramos sin promesas que decir, como dos desconocidos que se acaban de elegir. Y me pierdo, me pierdo despacio, como el cielo entre la niebla, como el sueño entre tus labios. Y me pierdo, pero no quiero salir, si perderme en tu mirada es volver un poco a mí. No preguntes dónde estamos, no hace falta regresar, hay caminos que aparecen cuando dejamos de buscar. Y me pierdo, me pierdo en vos, como la noche se pierde cuando sangra el sol.