lágrima
La verdad era una lágrima
cayendo sin hacer ruido,
una luz equivocada
en el fondo del olvido.
La verdad no era una espada,
ni una voz, ni una señal,
era apenas una gota
aprendiendo a perdonar.
La verdad era una lágrima,
la verdad era mirar
todo aquello que dolía
sin quererlo disfrazar.
La verdad era una lágrima,
una forma de empezar,
porque el alma cuando llora
también sabe despertar.
Yo buscaba una respuesta
en los libros y en el mar,
en la luna, en los espejos,
en la espuma de lo real.
Pero todo lo perdido
me volvió para decir:
lo que nunca fue llorado
no se puede redimir.
La verdad era una lágrima,
la verdad era mirar
todo aquello que dolía
sin quererlo disfrazar.
La verdad era una lágrima,
una forma de empezar,
porque el alma cuando llora
también sabe despertar.
Y si cae, que caiga lenta.
Y si duele, que haga luz.
Hay heridas que no cierran
hasta hacerse canción azul.
La verdad era una lágrima
que no pude retener.
Me salvó cuando caía
y me enseñó a no volver.
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