de lejos

La lluvia copia un patio en los espejos,
la noche vuelve al fondo del zaguán;
abril pronuncia mi nombre desde lejos
con una voz que no tuve jamás.

Un gato cruza el sueño de los libros,
la luna cabe entera en un cristal;
un reloj sueña pájaros cautivos
y marca la hora exacta de olvidar.

**Tal vez no sos quien vuelve,
tal vez no soy quien ve;
hay alguien en nosotros
soñándonos después.**

**Cuanto más lejos, más cerca,
más perdido, más real;
todo encuentro es un espejo
que no termina de mirar.**

Abro una puerta: hay otra madrugada.
Abro otra más: estoy detrás de mí.
En una silla duerme nuestra ausencia
con un vestido que jamás te vi.

Los libros cambian solos de argumento,
las letras caen despacio al corredor;
una palabra pierde el pensamiento
y sigue pronunciándose sin voz.

**Tal vez no sos quien vuelve,
tal vez jamás te fuiste;
quizás somos el sueño
de todo lo que existe.**

**Cuanto más lejos, más cerca,
más oscuro, más azul;
una estrella ya apagada
todavía inventa luz.**

A veces creo recordar tu rostro
de un tiempo que aún no comenzó;
como si antes de nacer nosotros
alguien ya hubiera dicho nuestro adiós.

Hay un jardín debajo de la alfombra,
un río vertical bajo la piel;
mi sombra entra en un cuarto y encuentra otra
que dice que también se llama él.

Quizá la vida sea ese laberinto
que dibuja una mano al caminar;
buscamos una puerta y, al abrirla,
volvemos al lugar de comenzar.

Quizá querer sea perder el nombre,
mirarse desde el fondo de otra voz;
ser dos desconocidos que se encuentran
en el recuerdo de un tercero que soñó.

**Tal vez no sos quien vuelve,
tal vez tampoco yo;
dos espejos frente a frente
repitiendo un mismo error.**

**Cuanto más lejos, más cerca,
más ausente, más acá;
hay cosas que sólo existen
si no llegan a pasar.**

La madrugada guarda un sol de piedra,
los pájaros se esconden en el té;
un hombre cruza solo la vereda:
lo miro y sé que soy quien va a volver.

Entonces cierro todas las ventanas.
La lluvia sigue adentro del reloj.
Tu mano, que quizá nunca fue tu mano,
deja una rosa negra en el sillón.

Y cuando al fin el mundo se hace nadie,
cuando ya no hay principio ni después,
descubro que era yo quien te esperaba
del otro lado de quien nunca fui.

**Cuanto más lejos, más cerca,
más perdido, más verdad;
somos la misma pregunta
que se olvidó de preguntar.**

**No vuelvas esta noche.
Ya estuviste. Ya te vi.
Tal vez toda despedida
sea otra forma de venir.**

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