pequeña muerte
No llames otra vez a mi ventana con ese antiguo olor a despedida; todavía me queda alguna vida rugiendo en lo más hondo de mi entraña. Dejá que cante el agua en la acequia, que el monte diga en paz su pensamiento; no quiero que tu negro shamamiento me encuentre arrodishada ante la ausencia. **Estribillo** Si has de venir, vení como tormenta, partiendo de una vez cielo y camino; no seas ese invierno clandestino que apaga lentamente lo que alienta. Venite con relámpagos y espuelas, con toda la verdad sobre la frente; estoy cansada de morir de a poco por cosas que se marchan y no vuelven. La luna se ha quedado entre los sauces, lavando su pañuelo en la corriente; yo guardo todavía entre los dientes el nombre que olvidaron otros cauces. Conozco tu manera de esconderte detrás de cada puerta que no abrieron, en todos los abrazos que murieron un instante pequeño antes de verme. **Estribillo** Si has de venir, vení como tormenta, partiendo de una vez cielo y camino; no seas ese invierno clande...