tarde

La tarde muere y en su fin se inflama,
sangre de luz que el horizonte apura;
el lago espeja intacta su hermosura,
y el cielo en oro su agonía derrama.
El sol desciende y a las aguas llama,
vencida ya su majestad más pura;
y deja escrito en la celeste altura:
lo que más arde, más su fin proclama.

Comentarios

Entradas populares de este blog

el grillo sagrado

一茶 Kobayashi Issa